Institucional
14 de marzo de 2018 · Institucional

Hasta siempre, Negro

Rubén Galván, gloria de Independiente y la Selección Argentina, falleció este miércoles a los 65 años. Su legado será eterno.

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Se nos fue Rubén Galván, uno de pierna fuerte y templada. A punto de cumplir 66 años, el Negro dijo basta después de tanto batallar con las enfermedades que en el último tiempo lo tuvieron a maltraer. Peleó hasta el final como si estuviera defendiendo la camiseta de Independiente, del que se hizo hincha por Rubén Marino Hacha Navarro.

Fue uno de los símbolos de la grandiosa década de los años 70, donde se ganaron cuatro Libertadores, tres Interamericanas, una Intercontinental y dos Nacionales. Su gran nivel en el Rojo lo llevó a la Selección y también fue Campeón del Mundo con Argentina en el 78. 

Nacido en Comandante Fontana, el formoseño fue un jugador de temple pero también con juego. Quitaba y te la daba redonda. Metía y miraba el arco rival. Jamás se daba por vencido. Huevos le sobraban. ¿Conocen a muchos jugadores que se hayan bancado una fractura de peroné y siguieron en la cancha? El Negro Galván es uno. Fue en marzo del 76 cuando, enfrentando a Ferro por el Metropolitano, a los 15 del primer tiempo Roberto Franco se le cayó encima y lo fracturó. Primero le pusieron el spray analgésico y el grito de dolor se escuchó hasta la estación Caballito. Fernández Schnoor, el médico del equipo, le comunicó a Miguel Ignomiriello que no podía seguir porque estaba quebrado. El DT le pidió al Negro que bancara hasta el entretiempo y lo hizo. Le dieron un par de jeringazos y siguió. En el vestuario se venía el cambio y Galván pidió seguir un rato más. Con dolor y rengueando pudo 10 minutos y al salir lo llevaron al Hospital Argerich. Con las placas se confirmó la lesión de factura del peroné. Tremendo. Jugó casi un tiempo en una pierna y soportando en la otra un dolor que parte el alma.

Pero su tenacidad hizo que en poco tiempo vuelva y sea uno de los puntales del equipo de Pastoriza que peleó el Metro 77 con River y que ganó con ocho jugadores el Nacional 77. El Negro fue uno de los tres expulsados junto a Trossero y Larrosa luego de que Barreiro convalidara el gol de Bocanelli con la mano. Bronca e impotencia para un león que veía como al Rojo le estaban sacando el campeonato. Fue tal su indignación que rompió un vidrio de un puñetazo y lo tuvieron que coser. Por eso la vuelta olímpica la dio con una venda en una de sus manos. Así era. Un jugador y un señor adentro y afuera de la cancha. 

Se retiró joven pero siempre estuvo ligado al Rojo. Ya sea en partidos o participando de eventos. Muchas gracias Rubén Galván. Siempre te estaremos agradecidos por haberte brindado al máximo cada vez que te pusiste la casaca roja. Hasta el próximo cruce, Negro

El adiós al Negro

Esta noche, a partir de las 20, se realizará el velorio de Rubén Galván. Será en Lombardo Hnos, Av. Hipólito Yrigoyen 4788, Lanús Oeste.